Aproximación filosófica a los debates actuales en neurociencias: el problema de la identidad y su repercusión social

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María Elizabeth de los Ríos

Resumen

El presente artículo aborda la problemática acerca de la identidad de la persona en lo concerniente a las intervenciones neurocientíficas sobre su cerebro. Se cuestiona el lugar, papel y formación de la identidad de cada persona y sus repercusiones en caso de alteraciones en las estructuras cerebrales, bien sea por fines curativos o por fines de potenciamiento. De igual modo, se aborda el dilema acerca de si existe un determinismo conductual ético en alguna de las estructuras cerebrales y las consecuencias que esto tendría. Finalmente, se confirma que la identidad de la persona se sitúa en el nivel ontológico de la misma y, aunque mantiene relación con el entorno para su construcción, no depende de las modificaciones o intervenciones neurológicas realizadas. ¿Somos nuestro cerebro? Ésta es una de las preguntas que surgen con mayor eco ante los hallazgos de las neurociencias en nuestra época. La posibilidad de determinar el lugar biológico en que se encuentran fenómenos que creíamos propios de una dimensión trascendente e incluso espiritual tales como las emociones y los sentimientos humanos, abren el debate en torno a una visión reduccionista, en la que la esencia misma del ser humano está determinada por sus funciones cerebrales. Así pues, diversas consecuencias se desprenden de dicha visión, ya sea a nivel de la conducta y comportamiento humano como a nivel de sensaciones y formación de la personalidad. Las neurociencias rompen esquemas de pensamiento tradicional que vale la pena abordar a la luz de su avance y de la revolución que ésta genera día a día. En este artículo se abordarán estos controvertidos hallazgos y sus consecuencias para una concepción integral del ser humano y de su ser persona, a partir de una visión analítica en dos vertientes, en donde el debate acerca del reduccionismo biológico demuestra su cara más voraz: en primer lugar, en lo tocante al problema filosófico sobre la identidad del ser humano y, en segundo lugar, en lo concerniente a la conducta humana y a su comportamiento social.

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Cómo citar
de los Ríos, M. E. (2019). Aproximación filosófica a los debates actuales en neurociencias: el problema de la identidad y su repercusión social. Medicina Y Ética, 30(1), 213–224. Recuperado a partir de https://publicaciones.anahuac.mx/index.php/bioetica/article/view/433
Sección
Artículos
Biografía del autor/a

María Elizabeth de los Ríos, Universidad Anáhuac México

Facultad de Bioética de la Universidad Anáhuac México.

Citas

1 PALAZZANI, L. De la ética “laica” a la bioética “laica”. Humanitas. 1991; 46 (4):
513-546.
2 NÚÑEZ, P. Las seis versiones de la bioética. Persona y Bioética, Universidad de
La Sabana. 2009. (Acceso el 25.03.2016 En: http://personaybioetica.unisabana.
edu.co/index.php/personaybioetica/article/view/626/1803).
3 En los presocráticos la preguntaba versaba sobre el principio constitutivo de las
cosas, el “arjé”. Las respuestas variaban desde lo material y observable –como el
agua para Tales de Mileto– hasta llegar a concepciones inmateriales –como el “apeiron”
de Anaximandro–, pasando por el “aire” de Anaxímenes y el “nous” de Anaxágoras.
Entrada la época de oro de la filosofía griega, para Sócrates el alma existía
en el cuerpo y debía liberarse de éste para alcanzar su verdadera felicidad. Lo
mismo sucedía para Platón, para quien las almas habitaban el “topus uranus”, y a
él volvían cuando se liberaban del cuerpo que las mantenía presas. Por su parte
Aristóteles, con un pensamiento más evolucionado, en su tratado “De anima” sostenía
que el alma o “psyqué” es lo que diferencia ontológicamente a los vivientes
de los no vivientes. Por su parte, Tomás de Aquino hablaba del alma entendida
como principio vital. Así pues, de esta tradición llega la posibilidad de pensar que
el ser humano es algo más que la materia que lo compone. Las posibilidades de
entender este principio siguen siendo, hasta nuestros días, infinitas.
4 Se sugiere la lectura de BLANCO, C. Historia de la neurociencia. Madrid: Biblioteca
Nueva; 2014.
5 PÉREZ, M. El magnetismo de las neuroimágenes: moda, mito e ideología del cerebro.
Papeles del Psicólogo. 2011; 31 (2): 98-112.
Aproximación filosófica a los debates actuales en neurociencias
Medicina y Ética 2019/1 223
6 PICCINI, G. Foundational issues in cognitive Neurosciencies. In CLAUSEN, J.,
LEVY, N. Handbook of Neuroethics. Nueva York-Londres: Springer; 2014. p. 3-7.
7 ARISTÓTELES. Metafísica. Buenos Aires: Sudamericana; 2000. p. 272-273.
8 Cfr. BUBER, M. ¿Qué es el hombre? 6ª ed. México: Fondo de Cultura Económica;
1967. p. 9.
9 CRICK, F. The Astonishing Hypothesis: The Scientific Search for the Soul. New
York: Touchstone Press; 1994. In LEVIN, Y., AHARON, I. Reverse inference and
mind-brain identity. Journal of cognition and neuroethics. 3(2): 23-45. p. 27-28.
10 En el libro “Handbook of Neuroethics” anteriormente mencionado, la sección
número 5 intitulada “Neuroethics and Identity” (pps. 365-459), incluye una variada
exposición sobre la identidad vista a partir de las neurociencias.
11 MACKENZIE, C., WALKER, M. Neurotechnologies, personal identity and ethics of
authenticity. In CLAUSEN, J., LEVY, N. Op cit. p. 377.
12 MACKENZIE, C., WALKER, M. Neurotechnologies, personal identity and ethics of
authenticity. In CLAUSEN, J., LEVY, N. Op cit. p. 380.
13 Éste constituye uno de los dilemas más acuciantes en torno a las neurociencias,
ya que se piensa que la identidad de una persona se ve seriamente alterada
en el momento de haberle realizado alguna intervención sobre su cerebro, aun si
ésta tenía por objetivo la cura o el tratamiento de algún padecimiento. Cfr. GALERT,
T. Impact of brain interventions on personal identity. In CLAUSEN, J., LEVY, N.
Op cit. p. 407-422.
14 DI CAMILLO, S.G. El argumento de “Lo uno sobre lo múltiple” en el Tratado sobre
las ideas de Aristóteles. Synthesis, La Plata. 2010; 17: 47-63. (Acceso el
26.03.20 16En:h ttp: //www. scie lo. org.ar/scie lo.php? script=sci_arttext&pid
=S032812052010000100004&lng=es&tlng=es).
15 Se entiende por “afectado” la capacidad de ser “influenciado”, “modificado” por
el entorno, sin que necesariamente cobre un sentido pesimista de afectación negativa;
únicamente se entiende el término como “apertura” a los procesos de interacción,
intercambio y modificación –interna y externa– de una realidad.
16 Cfr. KENNETH, J. Mental disorder, moral agency and the self. In Steinbock B. The
Oxford Handbook of Bioethics. Nueva York: Oxford University Press; 2007. p. 90.
17 GALERT, T. Impact of brain interventions on personal identity. In CLAUSEN, J.,
LEVY, N. Op cit. p. 408-410.
18 Se sugiere la lectura del apartado Neuroenhacement de Bert Godjin en CLAUSEN,
J., LEVY, N. Op cit. pp. 1167-1177.
19 Cfr. BALAGUER. Determinism and its relevance to the free will question. In
CLAUSEN, J., LEVY, N. Op cit. pp.231-253.
20 Entendiendo por teoría clásica aquella que se dibuja en la línea de pensamiento
aristotélico-tomista, en donde se afirma que la existencia humana tiene un “telos”
interno que la dirige, según Aristóteles a buscar su felicidad y según Tomás
de Aquino al bien; que se inscribe en la ley natural que, a su vez, está grabada en
el seno mismo de su ser. Cfr. GARCÍA, J.A. Antropología filosófica: una introducción
a la filosofía del hombre. 5ª ed. Navarra: EUNSA; 2010. pp. 156-161.
M. E. de los Ríos Uriarte
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21 Ver la idea de Santo Tomás que afirma que los dos bienes principales que se
deben perseguir son la conservación de la propia vida y la propagación de la especie.
Cfr. DE AQUINO, T. Suma Teológica: Parte I. Cuestión 97 y 98. (Acceso el
26.03.2016 En: http://biblioteca.campusdominicano.org/1.pdf).
22 BUBLIT, C., DESLE, M. A duty to remeber, a right to forget? Memory manipulation
and the law. In CLAUSEN, J., LEVY, N. Op cit. pp. 1279-1309.
23 GOOLD, I., MASLEN, H. Responsibility enhancement and the law of negligence. In
CLAUSEN J. LEVY N. Op cit. pp.1363-1381.